El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves la reforma del Código Penal que permitirá castigar con penas de prisión las conocidas como terapias de conversión LGTBI, prácticas dirigidas a modificar o suprimir la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género de una persona.
La iniciativa, impulsada por el PSOE, ha salido adelante con 178 votos a favor, 32 en contra —correspondientes a Vox— y 137 abstenciones del Partido Popular. Tras superar este trámite parlamentario, el texto continuará ahora su recorrido en el Senado.
La reforma contempla penas de prisión de entre seis meses y dos años, además de sanciones económicas, para quienes apliquen, practiquen o promuevan métodos, técnicas o procedimientos destinados a cambiar la orientación sexual o la identidad de género de una persona, incluso cuando exista consentimiento por parte de la víctima o de su representante legal.
De infracción administrativa a delito penal
Hasta ahora, estas prácticas ya estaban prohibidas en España y se consideraban una infracción administrativa muy grave según la Ley Trans de 2023. Las sanciones podían alcanzar los 150.000 euros, pero no estaban recogidas como delito dentro del Código Penal.
Con esta reforma, el objetivo es reforzar la protección de los derechos del colectivo LGTBI y aumentar la capacidad de respuesta frente a unas prácticas que numerosas organizaciones y expertos consideran especialmente dañinas y discriminatorias.
Un debate con amplio respaldo, pero también con peticiones de mejoras
Aunque la propuesta ha recibido un amplio apoyo parlamentario, varios grupos como Sumar, Junts, ERC, EH Bildu, Podemos, PNV y Compromís han defendido la necesidad de ir más allá e incorporar medidas de acompañamiento para las víctimas, como ayudas económicas, apoyo habitacional y recursos específicos que faciliten la denuncia de estos casos.
Por su parte, el Partido Popular, que se abstuvo en la votación, ha mostrado su respaldo al objetivo de la ley, aunque considera necesario introducir cambios durante su tramitación en el Senado para dotar al texto de una mayor precisión jurídica.
Vox fue el único partido que votó en contra de la iniciativa, argumentando que la reforma supone una limitación de determinadas libertades individuales.
Un nuevo paso en la protección de los derechos LGTBI en España
Los defensores de la norma consideran que la incorporación de las terapias de conversión al Código Penal tiene un importante efecto disuasorio y supone un avance en la protección de los derechos y la dignidad de las personas LGTBI.
A la espera de su paso por el Senado, la reforma representa un nuevo capítulo en el desarrollo de la legislación española en materia de igualdad y diversidad, reforzando la lucha contra prácticas que buscan cuestionar o modificar la identidad y orientación de las personas.

